jueves, 15 de enero de 2026

Relato - Carrie Dort / Emily Hollow

Os muestro una parte del primer capitulo de Eliara, en su primera aventura "Donde aprendí a arder". Recuerdo que si os interesa su lectura esta gratuita en la pagina de Wattpad, os dejo el enlace al final del capitulo.


Capitulo uno "El borde del bosque"

El bosque empieza donde el pueblo deja de fingir que me ve.

La última casa se queda atrás como una boca cerrada. A partir de ahí, el camino se vuelve más estrecho, más húmedo, más mío. Las ramas se inclinan como si escucharan. No crujen por el viento; crujen por mi presencia, por mi peso sobre la tierra. Hay días en los que pienso que el bosque no me permite entrar: me tolera. Como se tolera una herida vieja que ya no sangra, pero duele cuando cambia el tiempo.

Vivo al borde. No dentro. No del todo fuera.

Si me preguntaran por qué, mentiría con algo sencillo: que es más barato, que me gusta la tranquilidad, que no soporto el ruido. Nadie pregunta. La gente no quiere razones; quiere historias. Y a mí me han escrito demasiadas sin pedirme permiso.

La puerta de mi casa se abre con un quejido corto, como un animal cansado. Dentro huele a madera, a ceniza antigua y a ropa húmeda. Huele a mí. A lo que he dejado aquí para que no me siga cuando salgo. Enciendo la lámpara, pero no ilumina tanto como debería. La luz nunca termina de asentarse en esta casa; se queda flotando, insegura, como si también dudara.

Dejo el cubo junto a la pared. Me quito el abrigo. El frío se queda pegado a la tela, no a mi piel. Eso siempre me extraña: el frío no entra en mí, se queda cerca, rondándome, como si me reconociera.

Me lavo las manos en un barreño. El agua está helada y me muerde los dedos. Froto, froto, froto, hasta que la piel se me pone roja. No sé qué estoy intentando quitarme. No hay sangre. No hay barro. No hay nada visible.

Solo esa sensación.

Como si las palabras de los demás fueran suciedad.

No puedo evitarlo: miro hacia la ventana.

Desde aquí se ve el camino y, más allá, la línea oscura del pueblo. No distingo rostros ni casas concretas, pero sé cuándo alguien se detiene. La quietud se nota, incluso en la distancia. Como un punto negro en un papel blanco.

Hoy también hay quietud.

Me doy la vuelta antes de que esa idea crezca.


Enlace:

https://www.wattpad.com/story/405488451-donde-aprend%C3%AD-a-arder